Los talleres de inyección diésel son muy diversos. Algunos trabajan con uno o dos bancos de pruebas. Otros tienen siete u ocho, entre bancos convencionales, equipos específicos Common Rail y plataformas de pruebas de los fabricantes.
Los equipos pueden ser distintos, pero el reto suele ser parecido: aprovechar al máximo lo que ya se tiene y, al mismo tiempo, responder al trabajo que llega al taller.
Piense en un banco de pruebas de bombas convencional que sigue en buen estado mecánico, pero que ya no se utiliza tanto como antes. ¿Podría asumir otros trabajos?
Si las pruebas de bombas Common Rail forman parte de su actividad o está pensando en incorporarlas, la respuesta puede ser afirmativa.
Lo que puede aportar su banco de pruebas actual
Un banco de pruebas conforme a la norma ISO 4008 ya ofrece algo esencial: el accionamiento mecánico necesario para hacer girar una bomba de inyección a velocidades controladas.
Y no es una parte menor del sistema de pruebas.
Piense en un banco de pruebas que durante años se utilizó sobre todo para probar grandes bombas de inyección en línea destinadas a motores de servicio pesado. Puede que hoy lleguen muchas menos de esas bombas a su taller, pero la capacidad mecánica de la máquina sigue ahí.
Según su estado y capacidad de accionamiento, ese mismo banco podría aportar la base mecánica para probar bombas como Bosch CP2, Bosch CP3.4 o Denso HP0, así como bombas utilizadas en motores como el Caterpillar C6.6.
Es posible que estos nombres le resulten familiares y le hagan pensar en un banco de pruebas que ya tiene en el taller.
Por supuesto, hacer girar una bomba Common Rail no es lo mismo que probarla correctamente. Para ello se requieren la regulación electrónica de la presión y el caudal, un circuito de alta presión controlado, la medición del caudal suministrado y los equipos adecuados para cada aplicación. Algunas bombas también requieren sistemas de lubricación específicos.
Pero incorporar estas funciones no exige necesariamente sustituir el banco de pruebas existente.
Con el equipamiento adecuado, el banco existente puede convertirse en la base para probar bombas Common Rail.
Los Bosch EPS 815 y Hartridge AVM2 son ejemplos conocidos de bancos de pruebas para bombas diésel de gran capacidad. Sus configuraciones pueden variar considerablemente y algunas instalaciones ya cuentan con funciones de prueba Common Rail.
Lo importante no es el nombre que figura en la máquina, sino lo que puede hacer de forma segura y fiable con los equipos disponibles.
Un aspecto importante es la seguridad del operario. Los bancos de pruebas tradicionales solían estar abiertos para permitir los ajustes durante las pruebas, mientras que las presiones del Common Rail exigen resguardos de protección adecuados. Estos resguardos, que suelen incorporar paneles transparentes, pueden adaptarse a un banco existente, pero deben evaluarse e instalarse localmente según las características de cada caso. El taller debe encargarse de estas adaptaciones de seguridad; InjectionPower suministra los equipos de control electrónico y de prueba, no los resguardos de protección.
Cada taller tiene sus motivos
Para talleres que amplían su actividad a Common Rail
Para un taller que tradicionalmente ha trabajado con sistemas de inyección mecánica, las pruebas de bombas Common Rail pueden abrir la puerta a trabajos que, de otro modo, tendría que rechazar.
Si ya dispone de un banco de pruebas adecuado, añadir los equipos necesarios de control, medición e hidráulica puede suponer una inversión considerablemente menor que adquirir un sistema completo específico.
Cuando empiezan a acumularse los trabajos de prueba
La situación es muy distinta en un taller que ya dispone de equipos Common Rail avanzados.
Los procedimientos de prueba específicos de cada fabricante pueden ocupar una máquina durante bastante tiempo. Mientras tanto, puede haber otra bomba esperando y un banco convencional sin utilizar.
Equipar ese banco para aplicaciones Common Rail compatibles podría crear un puesto adicional de pruebas. Algunos trabajos podrían realizarse por separado y dejar el sistema principal disponible para los procedimientos que lo necesitan.
La prueba individual no tiene por qué ser más rápida. El taller puede, sencillamente, realizar más trabajos en paralelo.
Mantener parte de la capacidad disponible
También está la cuestión de la continuidad operativa. Si el sistema principal deja de estar disponible por mantenimiento o por una avería imprevista, un segundo banco correctamente equipado puede permitir que continúe parte del trabajo de pruebas.
No sustituirá todas las funciones de un sistema específico, pero puede evitar que una parte de la actividad del taller se detenga por completo.
Estas consideraciones son válidas tanto para un taller con dos bancos como para uno con ocho. Su valor depende de la carga de trabajo, las aplicaciones y la forma en que se utilicen los equipos.
El papel de ERT45R
Ese es el planteamiento que hay detrás de ERT45R.
El banco existente proporciona el accionamiento mecánico. ERT45R añade el control electrónico programable necesario para las aplicaciones de bombas compatibles.
Combinado con un acumulador de alta presión adecuado, la medición de caudal y los equipos específicos de cada aplicación, pasa a formar parte de un sistema de pruebas completo.
En lugar de limitarse a una sola familia de bombas, el controlador puede trabajar con distintas bombas diésel de control electrónico mediante la programación y los accesorios adecuados.
Esa flexibilidad resulta útil para talleres que trabajan con distintas tecnologías Bosch, Denso, Delphi y otras compatibles. También abarca, más allá del Common Rail, determinados sistemas de bombas convencionales con control electrónico.
Piense, por ejemplo, en la Denso HP0. Sus requisitos de ensayo son muy específicos, pero un banco convencional adecuado puede seguir aportando el accionamiento mecánico. Explicamos esta aplicación con más detalle en nuestro artículo sobre las pruebas de bombas Denso HP0 en un banco de pruebas existente.
El mismo principio se aplica a otras bombas compatibles, aunque las conexiones mecánicas, la lubricación, los equipos hidráulicos y los requisitos de control pueden ser diferentes.
Esta configuración tampoco debe confundirse con una sustitución completa de los sistemas de ensayo aprobados por los fabricantes. Determinados procedimientos, funciones y especificaciones pueden seguir requiriendo equipos específicos.
¿Tiene sentido actualizar su banco de pruebas?
A veces la respuesta será sencilla. Hay un banco adecuado, se conocen las bombas que se necesitan probar y los equipos adicionales ofrecen una forma práctica de incorporar o ampliar la capacidad de prueba.
En otras ocasiones, la mejor inversión será un banco de pruebas nuevo y específico. Quizá las máquinas existentes no tengan las características mecánicas necesarias, o el volumen de trabajo justifique incorporar un sistema completo adicional.
La decisión resulta más fácil cuando se parte del trabajo que debe realizarse, no del catálogo de equipos.
- ¿Qué bombas necesita probar?
- ¿Qué equipos tiene ya disponibles?
- ¿La prioridad es entrar en un nuevo mercado, aumentar la capacidad de trabajo o mantener parte de ella cuando el equipo principal no está disponible?
Estas respuestas ayudan a determinar qué se puede reutilizar, qué hace falta añadir y si la inversión tiene sentido desde el punto de vista comercial.
Un banco de pruebas convencional todavía puede aportar mucho a un taller diésel moderno. A veces solo necesita desempeñar otra función.
Si está pensando en ampliar sus capacidades para probar bombas Common Rail, cuéntenos qué equipos utiliza y qué aplicaciones son importantes para su negocio.
Podemos ayudarle a evaluar las opciones disponibles, incluida la posibilidad de que una máquina nueva sea realmente la mejor elección.
¿De verdad necesita un banco de pruebas nuevo para probar bombas Common Rail?